Evaluación de riesgo en violencia de pareja
Aprendizajes de la clase abierta del Diploma en Abordaje de la Violencia de Género
El 26 de noviembre realizamos una clase abierta del Diploma en Abordaje de la Violencia de Género, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25N). La actividad estuvo centrada en un tema clave para la intervención profesional: la evaluación de riesgo en situaciones de violencia hacia las mujeres por parte de su pareja íntima.
La sesión fue conducida por Anabel Beniscelli (responsable del diploma) y la Dra. Tatiana Machiavelli, investigadora principal de la Universidad Federal de Catalão (Brasil), cuya trayectoria en estudios sobre violencia contra las mujeres y feminicidio aportó un marco sólido y actualizado para el análisis.
1. Violencia de pareja: dinámicas que dificultan la percepción del riesgo
Uno de los puntos centrales de la clase fue comprender que la violencia en la intimidad no es un evento aislado, sino un proceso que evoluciona y se transforma.
Como explicó Machiavelli, las relaciones violentas están marcadas por cambios afectivos, ciclos de tensión y momentos de aparente “calma”, que pueden impedir que la mujer identifique la gravedad del riesgo que atraviesa.
Las docentes retomaron el clásico ciclo de la violencia, señalando sus tres etapas:
- aumento de la tensión,
- agresión,
- fase de reconciliación o “luna de miel”,
un patrón que se repite y puede profundizarse con el tiempo.
Este modelo permite leer situaciones donde el agresor alterna episodios de violencia con disculpas o promesas de cambio, lo que muchas veces sostiene el vínculo y retrasa la denuncia o la búsqueda de ayuda.
2. Evaluación de riesgo: un proceso dinámico y continuo
Las docentes enfatizaron que la evaluación de riesgo no es un acto único, sino un proceso que requiere ser revisado con frecuencia, especialmente cuando el nivel de gravedad es alto.
Si una mujer presenta indicadores de riesgo significativo, la recomendación es volver a evaluarla en uno, dos o siete días, según la situación.
La evaluación debe contemplar tres horizontes temporales:
- corto plazo,
- mediano,
- largo plazo,
y siempre orientar decisiones que permitan proteger a la víctima, responsabilizar al agresor y trabajar (cuando es posible) en procesos de resocialización.
3. Factores de riesgo relevantes
A partir de estudios recientes, Machiavelli subrayó comportamientos y situaciones que suelen estar presentes en casos de feminicidio:
- celos excesivos y control (aparecen en el 80% de los casos)
- agresiones físicas previas, incluso leves,
- amenazas de muerte,
- separación reciente o en curso,
- acceso a armas blancas o de fuego
El análisis de estos elementos no debe verse como una lista aislada, sino como un conjunto de señales que ayudan a anticipar situaciones de riesgo extremo.
4. Feminicidio: la violencia máxima y un fenómeno evitable
La clase incluyó un bloque dedicado al feminicidio como forma extrema de violencia, que —como señaló Machiavelli— constituye una “muerte anunciada” y, por tanto, prevenible mediante acciones del Estado y de los equipos profesionales que acompañan a las mujeres.
Se abordaron también:
- la violencia vicaria como forma de violencia femicida,
- el papel del miedo, la vergüenza y la culpa como factores que inmovilizan a muchas mujeres en situaciones de violencia profunda,
- y la necesidad de comprender la violencia desde una perspectiva psicosocial, que supere explicaciones individuales o patologizantes.
5. Aportes para la práctica profesional
Entre los puntos más destacados para la intervención:
- la importancia de evaluar el riesgo con instrumentos validados,
- no suponer estabilidad en la situación de una mujer (el riesgo cambia),
- prestar especial atención a señales tempranas como control, celos o aislamiento,
- acompañar con una mirada interdisciplinaria (psicología, derecho, salud, servicios sociales),
- sostener una escucha que permita comprender el contexto emocional y material de cada caso.
La actividad concluyó con un espacio de intercambio y preguntas, donde se discutieron situaciones reales y desafíos que enfrentan profesionales en ámbitos clínicos, educativos y comunitarios.
Una instancia de formación y reflexión en el marco del 25N
Esta clase abierta se inscribió en la semana del 25 de noviembre, fecha que recuerda la urgencia de fortalecer políticas, prácticas y dispositivos de protección frente a todas las formas de violencia hacia las mujeres.
El encuentro permitió actualizar criterios, compartir evidencia reciente y generar un espacio de reflexión colectiva para mejorar la respuesta institucional y profesional ante situaciones de alto riesgo.
En el Diploma en Abordaje de la Violencia de Género – edición 2026, estos contenidos serán profundizados con análisis de casos y situaciones prácticas. La formación incorporará además estrategias para el reconocimiento y la prevención de la violencia vicaria desde un enfoque psico–jurídico–social.
